D. Pelayo
El Cid
Almirante Méndez Núñez
D. Santiago Ramón y Cajal
¿Qué fue de aquellos tiempos del
Almirante Méndez Núñez en que en España se prefería la HONRA a los barcos? Da la impresión de que en estos tiempos el
horizonte personal de las ambiciones de los españoles es justo la muerte? No importa para nada ni la Historia, ni los
descendientes; tan sólo gastar, tener… absurdamente.
Un hombre prefiere la cárcel a
vivir con un sueldo digno.; con tal de que al salir de ella, la mochila esté
bien cargada.
¿Qué pasó? Yo realmente no
reconozco en la España de hoy a la España de mis Sueños. A la España de D. Pelayo, de Cid, de los
grandes artistas de la Edad de Oro, de D. Benito Pérez Galdón, de D.Miguel de
Unamuno, D. Ramón y Cajal, etc. (No
quiero hacer una larga relación porque seguro que alguien quedaría en tintero.
Realmente habría qué hacer un
gran tratado para analizar qué es lo que ha pasado, pero la realidad es que nos
encontramos en un punto de nuestra común Historia absolutamente nauseabundo.
Está claro que Dios nos creó del barro y barro somos, pero yo creo que nunca
tanto como ahora es España. Da la impresión de que el mal actúa con tal
sutileza y audacia que nadie es capaz de resistirse; pero…¡COMO ES POSIBLE
TANTO BARRO, TANTA CORRUPCIÓN! .
Sinceramente yo creo que nuestras
futuras generaciones necesitan de un contundente golpe de timón para que esta
vergüenza nacional, este barro nacional, sea capaz de alumbrar la VIRGINAL FLOR
DE LOTO que es la más preciosa flor y
que precisamente nace es ese barro pero su belleza es asombrosa y permanente.
Y esa flor de LOTO se
favorece educando a la juventud en los
sagrados y eternos valores Divinos,
incluso en los anteriores y posteriores a Jesucristo, y fundamentalmente en los de Éste.
Pero al mismo tiempo se ha de
fomentar la creatividad que a lo largo de la Historia no ha caracterizado. Los
españoles siempre hemos asombrado al Mundo con nuestras gestas, nuestro Arte y
nuestra creatividad. Pero desde principios del siglo XIX un velo oscuro nos ha
cubierto sin dejar ni salir ni entrar la LUZ. Desde aquel aciago 1808
–anteriores y posteriores también- prácticamente no hemos sido capaces de
levantar cabeza.
Cada régimen elaboró la Historia
a su antojo: sacrilegio absoluto;
personajes oscuros donde los
haya; corrupción sin límites, etc.; adoración total al becerro de Oro en todos,
todos los estamentos. Es cómo si todos no hubiéramos vueltos locos.
Etc., etc., etc.
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Por esto, considero que la
REGENACIÓN, no sólo política, sino también, debe de ser tomada muy, muy en
serio.
Yo, como primera medida, a demás de que “el que la hace la paga”,
impondría el requisito imprescindible para cumplir con la sociedad y recobrar
la libertad, el devolver la totalidad del dinero robado. La impunidad que los
ciudadanos sentimos sobre la actuaciones de los corruptos es lo más degradante
que nunca imaginé; es un auténtica perversión. TIENEN
QUE DEVOLVER LO ROBADO Y CON EFECTOS RETROACTIVOS –sin piedad- PARA SALIR DE LA
CÁRCEL . Tendrá el parlamento que cambiar las leyes YA en este sentido porque la moral de los
españoles está por los suelos, Si sigue esto así puede pasar cualquier cosa,
cualquier cosa.
Si no es así a partir de ya,
muchos que aún creemos en el Honor y la Honra no vamos a tener más remedio que
abandonar e intentar realizar nuestros sueños, dejando a España en un tenebroso
paréntesis. Porque esto no se puede soportar de ninguna de las maneras.
Llegar al extremo de qué el
chavismo se vea como una solución es angustioso. Pensar en lo que, si no se
pone urgente remedio, se va a convertir España pone los pelos de punta; vean,
si no me creen, Venezuela, Cuba, etc,
cuyos líderes inspiran a alguno de nuestros posibles dirigentes.
Los corruptos deben ser
arrancados de nuestro panorama político sin piedad, tal y como Dios desterró a
Adán y Eva del Paraíso, y además que también se tengan que ganar el pan con el
sudor de su frente, como el 99% de los españoles que tenemos esa suerte.
A mí no me parece muy buenas la
limitación de la creatividad individual de nuestros parlamentarios que proponen
algunos Partidos. Pero de ahí a consentir la corrupción hay un trecho
importante.
Los que pensábamos que se había
acabado la corrupción con determinados sonoros casos, estábamos muy
equivocados. Yo me confieso uno de esos incautos. Conciudadanos: hay quién se está desternillando de risa a
base de tomarnos por meros “paganinis” y yo, sinceramente, no estoy dispuesto a
ello.
Yo, o se pone remedio
contundente, a las CORRUPCIONES o abandono. No pienso ni a ir a votar; mi ego personal no me permite consentir que
me “vacilen” o que se rían descaradamente de mí. Y, como yo, creo que todos los
españoles de bien. NO IMPORTARLE YA a uno su propio País es lo peor que le puede pasar pero, si no
dejan otra alternativa, qué se vaya todo al CARALLO.
Amigos míos, ser comparsa nunca
me gustó. Quizás D. Vicente Ferrer, yéndose a la India acertó. Allí no fue
comparsa de la corrupción, ayudó a la humanidad y nadie se rió de él.
Los hechos corruptos de hace un
tiempo para acá, o se corrigen, o no dejan otra opción.
Personalmente me siento muy
ofendido y burlado.